La porrusalda con bacalao es uno de esos platos tradicionales delPaís Vasco que nunca fallan. Económica, sencilla y muy sabrosa, es perfecta para volver a la calma después de comidas copiosas o celebraciones. Un guiso humilde, lleno de sabor y que apetece especialmente bien caliente.
Te enseñamos cómo la preparamos nosotros, con aceite Oro del Desierto.

Tiempo de preparación
45 minutos
Raciones
Para 4 personas
Ingredientes
- 400 g de bacalao desalado
- 2 puerros
- 2 patatas grandes
- 2 zanahorias
- 1 cebolla
- 50 ml de vino blanco
- 1 litro de caldo de pescado
- 2 ramitas de perejil
- Aceite de oliva virgen extra Ecológico Lechín Oro del Desierto
- Sal
Cómo preparar porrusalda con bacalao y AOVE Oro del Desierto
1. Comienza preparando los ingredientes:
Desmenuza el bacalao en trozos de tamaño bocado. Pela las patatas y cháscalas para que suelten almidón. Limpia bien los puerros y córtalos en rodajas. Raspa las zanahorias, despúntalas y córtalas también en rodajas. Pela la cebolla y córtala en juliana fina. Lava el perejil y pícalo.
2. En una cocotte o cazuela amplia, calienta dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra Lechín Oro del Desierto y rehoga la cebolla junto con el puerro durante unos 5 minutos, a fuego medio, hasta que estén blandos y ligeramente transparentes.
Añade las zanahorias y las patatas, incorpora una pizca de sal y remueve bien. Vierte el vino blanco y deja que evapore el alcohol durante unos 5 minutos más.
3. A continuación, agrega el caldo de pescado caliente y lleva el conjunto a ebullición. Cuando empiece a hervir, baja el fuego, tapa la cazuela y deja cocer durante unos 10 minutos.
4. Por último, incorpora el bacalao desmenuzado y el perejil picado.Prueba y ajusta de sal si es necesario. Cocina unos 3 minutos más, lo justo para que el bacalao se haga y las patatas queden tiernas.
5. Sirve la porrusalda bien caliente y disfruta de un plato tradicional, reconfortante y lleno de sabor.
Un último toque, un chorrito del AOVE Lechín Oro del Desierto usado en la receta por encima para realzar el sabor del guiso. ¡Delicioso y reconfortante en invierno!





