La poda del olivo es una de las labores agrícolas más importantes para garantizar árboles sanos, productivos y longevos. Aunque el olivo es un árbol rústico y resistente, una poda bien hecha marca la diferencia entre una buena cosecha y un árbol desordenado y poco productivo.
En este post te contamos cuándo podar el olivo, qué tipos de poda existen y cómo hacerla paso a paso.
La poda no consiste solo en cortar ramas. Su objetivo es:
Un olivo bien podado produce de forma más regular y se mantiene sano durante más años.
El momento ideal para la poda suele ser a finales de invierno o principios de primavera, cuando ya han pasado las heladas más fuertes yantes de que el árbol empiece a brotar con fuerza.
En general:
Es importante no podar en épocas de heladas ni en plena floración.
No todos los olivos se podan igual. Dependiendo de su edad y estado, distinguimos varios tipos de poda:
Se realiza en los primeros años del árbol para darle la estructura adecuada. El objetivo es crear un tronco fuerte y una copa equilibrada, normalmente en forma de vaso.
Es la más habitual en olivos adultos. Busca mantener el equilibrio entre crecimiento y producción, eliminando ramas viejas, cruzadas o que sombrean el interior.
Se aplica en olivos viejos o abandonados. Es una poda más intensa que rejuvenece el árbol, aunque puede reducir la cosecha durante uno o dos años.
En Oro del Desierto, durante 25 años en nuestras fincas hemos llevado a cabo sobre todo poda de formación y producción, pero no habíamos tenido en cuenta la renovación y la preparación previa. Esto ha causado que en algunas parcelas hayamos tenido que aplicar una poda drástica para eliminar exceso de ramas grandes y envejecidas. Por suerte y con buen asesoramiento, hemos comenzado a poco a poco tomar las riendas y empezar a renovar los olivos, os dejamos fotos. En primavera, tras la brotación, os mandaremos algunas más para que veáis la respuesta.