La Dieta Mediterránea vuelve a situarse en el centro de la evidencia científica. Un reciente estudio publicado en The Journal of Nutrition, Health and Aging concluye que seguir este patrón alimentario tradicional no solo protege frente a enfermedades cardiovasculares o diabetes, sino que también puede reducir el riesgo de fragilidad en la vejez.
Y esto no es un dato menor.
La fragilidad es un estado de mayor vulnerabilidad física que aparece conla edad. Se asocia a:
Con el envejecimiento progresivo de la población y el aumento de laobesidad y el síndrome metabólico, prevenir la fragilidad se ha convertido enuna prioridad de salud pública.
La investigación, liderada por los profesores Dolors Corella y José VicenteSorlí de la Universitat de València, analizó a 6.874 personas con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico dentro del estudio español PREDIMED-Plus.
Se evaluó:
Los datos fueron contundentes:
De hecho, cada punto adicional en la escala de adhesión se asociaba a menos probabilidades de presentar fragilidad o prefragilidad.
En términos estadísticos, las “odds ratios” fueron menores de 1 en quienes seguían mejor la dieta, lo que indica un efecto protector real.
No se trata de una dieta restrictiva, sino de un patrón alimentario basado en:
Es un modelo nutricional equilibrado, rico en antioxidantes, grasas saludables y fibra, con efectos antiinflamatorios y cardioprotectores.
Hasta ahora, la Dieta Mediterránea se asociaba principalmente con la reducción del riesgo cardiovascular y metabólico. Este estudio amplía la evidencia: también puede contribuir a mantener la funcionalidad física y la autonomía en edades avanzadas.
En otras palabras, no se trata solo de vivir más, sino de vivir mejor.
Promover la adhesión a la Dieta Mediterránea rica en AOVE podría:
Invertir en educación nutricional no es solo una cuestión individual, sinouna estrategia colectiva de prevención.
La evidencia sigue acumulándose: la Dieta Mediterránea no es una moda, es un modelo de salud a largo plazo.
Si queremos llegar a la vejez con mayor energía, autonomía y calidad de vida, lo que ponemos hoy en el plato puede marcar una diferencia decisiva mañana.